Análisis – Once Again REVIEW

Análisis – Once Again

Melancolía en la experiencia narrativa

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Once Again es una novela visual interactiva desarrollada por el estudio malasio RB Wolf Games. Lanzado el 14 de noviembre de 2022, este título se mete en temas de introspección y de viaje por el recuerdo, con temas temas profundos como el duelo, la pérdida y la necesidad de despedirse. Por otro lado, en este 2025 ha sido cuando hemos tenido la oportunidad de probarlo para Nintendo Switch, gracias a una clave proporcionada por GamePress, a los que agradecemos como siempre su colaboración con SomosGaming.

Con este juego inspirado en la dinámica de las novelas visuales cinéticas, el juego busca contar una historia emotiva a través de mecánicas sencillas e interacciones mínimas, algo que lo acerca más a una experiencia audiovisual que a un videojuego tradicional. Y es que su estilo narrativo diferente al de otras novelas visuales y mecánicas interactivas, Once Again se posiciona como una experiencia emocional más que como un videojuego convencional. Como hemos dicho, con una premisa melancólica, nos sitúa en la piel de un joven que, en cada cumpleaños, tiene la oportunidad de viajar en el tiempo y reencontrarse con su madre fallecida.

 

Pantalla de inicio

Desde el primer contacto con el juego, se percibe su enfoque narrativo y minimalista. La pantalla de inicio es minimalista, con una interfaz limpia y acompañada por una música suave de piano. El menú de opciones es sencillo y directo, sin grandes configuraciones más allá de ajustes de sonido y texto, reforzando la sensación de estar ante una historia más que ante un título tradicional de videojuegos.

Como podemos intuir, su género se encuentra en la intersección entre las novelas visuales y las experiencias interactivas, con una estética que recuerda a los webcómics y un diseño que enfatiza la narración por encima de la jugabilidad. El estilo artístico evoca una estética de acuarela, con colores suaves que se acentúan en los momentos más significativos.

 

 

¡Empezando a jugar!

La historia sigue a Sia, un joven que descubre un fenómeno extraño en su cumpleaños: un pastel con una vela aparece junto a él, permitiéndole hacer un deseo. Cada vez que sopla la vela, es transportado a un momento del pasado en el que puede ver y conversar con su madre, a quien nunca llegó a conocer en vida. Al principio, el protagonista cree que es un sueño, pero pronto comprende que realmente está viajando en el tiempo.

No asume el rol de su hijo, sino el de un acompañante que ella reconoce pero no identifica del todo. Esta mecánica se desarrolla a través de una serie de viñetas interactivas donde el jugador participa en pequeños gestos, como abrir una carta o limpiar una imagen borrosa. No hay una curva de aprendizaje compleja, ya que la interactividad es bastante básica y el juego casi no requiere tutorial. El juego introduce sus mecánicas de manera intuitiva, con estas pequeñas pequeñas interacciones para avanzar en la narrativa. No hay creación de personaje ni mundo abierto, sino una historia lineal que se va desvelando a medida que el jugador interactúa con ciertos elementos en pantalla.

 

Disfrutando de la partida

Y ya podemos ver que la verdadera virtud y esencia de Once Again se encuentra en su narrativa. Cada encuentro con la madre en el pasado es una oportunidad para el protagonista de descubrir más sobre ella y sobre sí mismo. A medida que avanza la historia, el vínculo entre ambos crece, aunque siempre con la tristeza implícita de saber que estos momentos son efímeros.

En lugar de los tradicionales cuadros de texto con imágenes estáticas, el juego emplea un formato visual similar al de los cómics. Las viñetas y la presentación dinámica permiten una mayor inmersión en la historia.

La música juega un papel importante en la ambientación. Con una banda sonora relajante que mezcla lo-fi y piano, Once Again lleva al jugador a una atmósfera melancólica. El diseño de sonido está bien logrado y refuerza las emociones transmitidas por la historia, aunque en ocasiones puede volverse repetitiva.

Visualmente, el arte logra transmitir la sensación de nostalgia, con un estilo pictórico que resalta el paso del tiempo. Los escenarios son detallados, pero no sobrecargados, lo que ayuda a centrar la atención en la narrativa.

En términos de mecánicas, el juego introduce elementos interactivos sencillos, como girar las manecillas de un reloj, resolver rompecabezas y realizar ajustes en fotografías. Aunque estas interacciones buscan hacer la experiencia más inmersiva, se terminan viendo como básicas y repetitivas.

Lo peor no es que sean básicas, si no que a veces se sienten torpes. Muchas de las interacciones requieren imitar movimientos del mundo real, como desenvolver una fotografía o tocar una música en un tocadiscos, pero en la Nintendo Switch, el uso del joystick para estas tareas resulta poco intuitivo y tedioso. La mejor manera de jugar es con la pantalla táctil, pero incluso así, el juego se siente más como una historia interactiva que como un videojuego.

 

 

¡Sólo un rato más!

El título tiene una duración de aproximadamente una o dos horas, lo que lo convierte en una experiencia corta pero intensa.

En cuanto a rejugabilidad, Once Again es un título que difícilmente invita a una segunda partida. Su historia es lineal y sin decisiones que alteren el desenlace. Esto lo convierte en una experiencia de una sola vez, como leer un libro o ver una película. Su valor radica enteramente en la historia que cuenta.

 

OPINIÓN

Once Again es un juego que apuesta por la emotividad y la narrativa por encima de la jugabilidad, y además de manera muy clara. Su premisa es interesante, y su ejecución artística está decentemente lograda, pero sufre de una interactividad torpe y las mecánicas de juego que son más tareas que un verdadero desafío lúdico.

Para aquellos que disfrutan de novelas visuales o experiencias narrativas ligeras, es una decente opción. Sin embargo, quienes buscan una jugabilidad más profunda lo van a encontrar decepcionante, ya que no ofrece mecánicas complejas ni un gran nivel de interacción, pero su narrativa consigue dejar una impresión duradera en el jugador.

Lo cual, nos lleva a pensar que este es uno de esos productos que realmente, son más un libro que un verdadero videojuego. Y eso no es malo, pero hay que tenerlo en cuenta, tanto por ritmo como por jugabilidad.

 

 

Desde Somos Gaming queremos dar las gracias a GamePress por facilitarnos clave del juego

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Pablo
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