HEROES OF MIGHT AND MAGIC (I)

Estrategia en Reinos Mágicos

 

 

Los espadachines y los caballeros aprestan las armas, comandados por los paladines enfundados en sus doradas armaduras. Enfrente, dragones, hidras y minotauros cargan contra los miembros del reino humano, bajo la bandera del héroe Lord Haart, que solicita la bendición para sus tropas. Los humanos están en las cercanías de su castillo, la capital de su reino, defendida por altas murallas y ahora asediado por los enemigos de los humanos, que han tomado todas las fuentes de producción. La batalla final acaba de comenzar…

 

Historia del “Heroes of Might and Magic”

El juego “Heroes of Might and Magic I“, cuyo nombre completo sería “Heroes of Might and Magic: A Strategic Quest” es un spin off. Aunque actualmente los juegos de Heroes of Might and Magic (ya por su VII entrega) son parte de la historia de los videojuegos, desde Somos Gaming queremos recordar que en realidad esta serie de videojuegos de estrategia nace de otra serie archi-famosa en los inicios del videojuego de un género absolutamente diferente, el rol, que son los Might and Magic. Y es que en 1986 se publica el Might and Magic: Secret of the Inner Sanctum, primer juego de la saga, que establece el mundo y el universo dónde se moverá la franquicia, entre la fantasía y la magia, tal como dice su nombre, siempre incidiendo en la exploración de amplios mundos, ya sea en forma de mazmorras o mapas.

Por su parte, la saga Might and Magic ha alcanzado 10 entregas, además de múltiples spin-off de otro tipo, mientras que las de Heroes of Might and Magic ha alcanzado 7, siendo la entrega primera, la de 1995 la que vamos a comentar hoy. Esta primera entrega supuso la primera incursión de este mundo fuera del rol puramente dicho, aunque mantiene elementos roleros, que se mantienen en toda la saga. De hecho, aunque el I es un gran comienzo, es quizás la III entrega, de la que hablaremos en otro momento en Somos Gaming, la que más se mantiene en el recuerdo de los jugones.

 

 

Características

Lo primero que hay que definir en un juego de este estilo es el género, que definirá muchas de las características que tiene. Y aquí nos encontramos con un juego de estrategia por turnos, donde cada jugador, ya sea persona o IA, controla una serie de ciudades y héroes, que va mejorando, construyendo tropas y combatiendo, siempre en busca de conseguir eliminar al resto (o conseguir la condición de victoria, según el escenario). Cada turno representa un día, lo que es importante ya que se consigue dinero diariamente, y los héroes recargan su energía diariamente, mientras que por otro lado las semanas reponen las unidades a poder reclutar en los edificios.

Hay que decir que en el mundo de Héroes of Might and Magic tiene en este juego 4 facciones diferentes y diversas, aunque equilibradas entre si. Caballeros, bárbaros, hechiceros y nigromantes, con sus castillos y ciudades con sus tropas específicas y características diferentes. El juego tiene tres aspectos esenciales dentro de su jugabilidad, como son la construcción de ciudades (que permite desbloquear nuevas unidades o efectos), la exploración del mapa (para conseguir nuevos recursos y localizar los enemigos o el objetivo del juego) y el combate táctico (por turnos igualmente, que es semejante a las experiencias roleras). Además, el juego incluye unas subidas de nivel de los héroes (que son los que llevan tropas) ganando experiencia por eventos o bien por victorias en combate, y además pueden portar objetos mágicos o artefactos.

 

 

Ahora es por tanto el momento de comentar cada uno de esos tres aspectos. En primer lugar, la construcción de ciudades, aunque sencilla, es vital no descuidarla para poder conseguir mantener el ritmo a la IA o los rivales humanos. Y es que para comprar tanto edificios, como mejoras de los mismos (o las unidades, como veremos luego), se paga principalmente en oro (que produce el castillo diariamente, o algunas minas), aunque a veces son necesarios otros recursos (como cristal, mercurio…). Las diferentes unidades o criaturas se van desbloqueando construyendo edificios.

Por otro lado, la exploración del mapa es esencial, y sólo la pueden hacer los héroes. Los castillos producen oro, pero el resto de recursos tienen que localizarse en el exterior, como madera e hierro (muy necesarios para edificios), cristal, mercurio, azufre… y hay que controlar las minas o aserraderos que lo producen. Además, se pueden localizar (y conquistar) otros pueblos o castillos, ya sean libres o de otra facción. Además, hay diferentes lugares que proporcionan experiencia, habilidades o incluso tropas a lo largo del mapa, así como recursos esparcidos por el mapa, a disposición del primero que llegue. Los héroes, de los que podemos ver sus características en la pantalla de héroe, son los encargados de esto. Tienen un valor de ataque, defensa, poder mágico y sabiduría (número de veces que conoces un hechizo), y además los objetos de que disponen (por ejemplo, libro de hechizos para aprender hechizos).

 

 

Y en esas exploraciones, nos encontramos tanto a tropas sin facción que pelearán con nosotros como con héroes y castillos enemigos que querremos conquistar, o quizás nos ataquen a nosotros. En este momento, comenzará un combate táctico, en el cuál las tropas, colocadas en la disposición que hemos decidido en la pantalla de héroe, se enfrentan a las tropas enemigas. Las tropas están agrupadas por su tipo, y tienen un valor de fuerza equivalente al número de unidades de que disponemos. Por ejemplo, 2 dragones tendrán mucha más fuerza que 200 campesinos. Se van moviendo y/o atacando por turnos, según su característica de velocidad, mientras los héroes juegan hechizos (si es que los han aprendido). Gana el que elimine a todos los rivales, o bien el que haga retirarse al otro.

En la combinación de estos tres puntos esenciales del juego y en su equilibrio está la virtud de este juego, ya que obliga a explorar para conseguir recursos, pero a tener defensas, cosa que cuesta, y no se crean edificios, o quita tropas al héroe explorador…

 

Modos de juego

Pese a ser un juego del año 1995, una de las grandes virtudes de este juego está en la variedad de modos de juego, incluyendo un multijugador que es muy disfrutable, y además, que se puede jugar offline, al ser por turnos.

Pero vamos a los modos en si. Obviamente, con el componente rolero del que nace la saga, y un mundo de fantasía, el juego no podía obviar un modo campaña, dónde se cuenta una historia y se realizan diversos escenarios con objetivos a veces diferentes, no sólo el de dominio total.

Sin embargo, por supuesto se puede disfrutar del juego en un modo escenario, dónde el jugador escoge un mapa y rivales, y se juega a cumplir el objetivo del mismo o a la dominación total.

Pero como hemos dicho, uno de los modos más interesantes es el modo multijugador, dónde en uno de los escenarios anteriores, se pueden poner a jugar varios jugadores… pero no sólo online, si no que se puede aprovechar y hacerlo de modo local en un sólo ordenador, aprovechando la dinámica por turnos.

 

 

Actualidad

El juego sigue teniendo en la actualidad cierta cantidad de aficionados, bastante fieles, que consideran que este juego, tanto por nostalgia como por jugabilidad, merece todavía la pena, y es cierto que se puede conseguir en plataformas digitales. Ciertamente que la comunidad de Heroes III es mayor, ya que los avances del juego hicieron de este mucho más variado sin hacerlo más complejo, pero sigue siendo recordado con cariño por muchos jugadores como un título clásico que estableció las bases para la exitosa serie “Heroes of Might and Magic“. El componente nostálgico tiene una gran importancia aquí.

 

OPINIÓN

Para mi, es uno de los juegos de mi infancia. Y con eso puedo decirlo todo. Recuerdo que hasta hice, junto al Age of Empires, una mini guía de juego, con trucos de como vencer. Y es que, además de las partidas en solitario que jugaba, hemos jugado mucho en local y a un sólo ordenador mis hermanos y yo, y cada uno tenía su facción favorita. Desde entonces soy un absoluto fan de la facción de los humanos y caballeros, y para mi los paladines, aunque sean la unidad más débil de todas las máximas unidades, son mi favorita.

Es un juego que todavía revisito una o dos veces al año, para jugar una o dos partidas. Te lleva un tiempo relativamente breve, y a la par muy satisfactorio. Realmente, es uno de los juegos por los que puedo decir que me encantan los videojuegos.

Pablo
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