Reseña – Here Comes the Swarm
Resistencia y Estrategia en el Planeta Uolora
Introducción
El planeta Uolora se encuentra bajo el asedio constante de una amenaza biológica implacable. Las sombras se alargan sobre los últimos vestigios de la civilización humana. Un enjambre alienígena, conocido simplemente como el «Enjambre», devora todo a su paso. En este escenario desolador, surge Here Comes the Swarm, una propuesta de estrategia en tiempo real. Este título nos sitúa en la piel de los comandantes finales de la humanidad. Nuestra misión es clara: construir, sobrevivir y recuperar el terreno perdido.
Estamos muy agradecidos a Keymailer por habernos cedido una clave para probar este juego.
Desarrollado por Cable Hook Games, un pequeño equipo neerlandés, este juego es fruto de siete años de trabajo. Ha nacido de la pasión de sus creadores por el género Survival RTS. Este género fue popularizado por títulos como They Are Billions y Age of Darkness. La expectación generada en Steam ha sido notable, alcanzando valoraciones sumamente positivas durante su fase de demostración. Su lanzamiento en Acceso Anticipado el 5 de marzo marca un hito para este estudio independiente.
El juego no oculta sus influencias, pero intenta aportar una identidad propia. Combina la gestión de bases con un sistema de progresión roguelike. Esta mezcla busca solucionar la repetitividad típica de otros exponentes del género. Los jugadores deben enfrentarse a desafíos crecientes mientras gestionan recursos limitados. Cada decisión puede significar la salvación o el exterminio total de la colonia. La tensión es una constante que acompaña cada minuto de la partida.
Pantalla de inicio
Al iniciar el juego, la primera impresión es de una sencillez funcional. El menú principal ofrece las opciones clásicas de cualquier título de estrategia. Podemos elegir entre el modo Expedición, el modo Escaramuza o consultar el Arcano. Sin embargo, surge un inconveniente técnico notable en configuraciones de alta resolución. El escalado de la interfaz para monitores 4K no parece estar del todo pulido. Los textos resultan excesivamente pequeños, lo que dificulta la lectura inicial de las estadísticas.
A pesar de este detalle, la estética general transmite una atmósfera de fantasía oscura. La música ambiental es sutil, pero subraya la sensación de peligro inminente. El género se define rápidamente como un RTS de supervivencia con tintes de rol. Antes de lanzarnos a la batalla, debemos interactuar con el árbol de talentos. Este sistema permite potenciar el rendimiento de nuestras unidades y la obtención de recursos. Es aquí donde empezamos a vislumbrar la profundidad del componente roguelike.
El juego nos invita a seleccionar una deidad que guiará nuestro destino. Cada dios otorga bendiciones únicas que alteran profundamente nuestra estrategia de juego. Tiaman, por ejemplo, se centra en la fortificación y la defensa sólida de muros. Por el contrario, Carcadon premia la agresión y la expansión rápida hacia territorio enemigo. Esta elección inicial define si jugaremos de forma conservadora o temeraria. Es un primer contacto que promete una gran variedad de enfoques tácticos.
¡Comenzando a jugar!
La partida comienza con un pequeño grupo de unidades básicas en el mapa. Contamos con un guerrero, un arquero y un sacerdote como nuestra fuerza inicial. El tutorial es algo discreto y no explica cada detalle de forma exhaustiva. Debemos aprender mediante la experimentación y la observación directa de las mecánicas básicas. El primer paso fundamental es la construcción de un asentamiento conectado por caminos. Sin esta red vial, los edificios no pueden funcionar ni recibir suministros.
La recolección de madera se convierte rápidamente en nuestra prioridad absoluta. Casi todas las estructuras iniciales requieren grandes cantidades de este recurso básico. También debemos gestionar el gas y la comida para mantener a la población. Un detalle interesante es la necesidad de construir pilones para expandir el rango de construcción. Esta mecánica recuerda inevitablemente a otros clásicos del género de estrategia espacial. La expansión debe ser cuidadosa pero constante para no quedar acorralados.
Los primeros pasos son cruciales para determinar el éxito de nuestra expedición. El juego nos ofrece herramientas como la pausa táctica para planificar con calma. Es vital establecer un perímetro defensivo antes de que caiga la primera noche. El Enjambre no tarda en enviar exploradores para probar nuestras débiles defensas iniciales. Si logramos superar estos primeros minutos, la sensación de progresión resulta muy satisfactoria. El gancho del juego reside en ese equilibrio entre construcción y defensa.
Disfrutando de la partida
A medida que avanzamos, la complejidad de Here Comes the Swarm aumenta exponencialmente. La gestión de recursos ya no se limita solo a la madera y comida. Debemos recolectar esencias y fragmentos mágicos para desbloquear tecnologías en el Arcano. Este sistema de meta-progreso es el corazón que mantiene vivo el interés del jugador. Las mejoras desbloqueadas persisten entre partidas, permitiéndonos afrontar retos cada vez más difíciles. Esto mitiga la frustración de la derrota, algo común en los roguelikes.
El mapa de la expedición funciona como un viaje a través de diversos desafíos. Cada nodo del mapa representa una oportunidad de obtener recompensas o enfrentar peligros. Podemos encontrar eventos aleatorios que nos obligan a tomar decisiones difíciles y arriesgadas. Quizás debamos elegir entre salvar a unos supervivientes o asegurar un depósito de recursos. Estas decisiones afectan el desarrollo de nuestra colonia y la moral de nuestras tropas. La narrativa emergente se siente integrada con la jugabilidad de manera orgánica.
El combate es intenso y requiere una microgestión precisa de nuestras unidades. El Enjambre ataca en oleadas masivas que pueden llegar a contar con miles de criaturas. Ver cómo la marea alienígena choca contra nuestros muros es un espectáculo visual impresionante. Sin embargo, no basta con construir murallas y esperar el impacto del enemigo. Debemos utilizar habilidades especiales y posicionar a nuestros héroes de forma estratégica. Un solo error en la colocación de un arquero puede ser fatal.
Existen unidades enemigas especiales que nos obligarán a cambiar nuestras tácticas de combate. El «Túnel Gräber» es un ejemplo de enemigo que surge en puntos estratégicos. Si lo ignoramos, se vuelve más fuerte y peligroso con el tiempo. Eliminarlo otorga suculentas recompensas, pero implica exponer a nuestras tropas fuera de los muros. Esta tensión entre riesgo y recompensa es lo que hace cada partida emocionante. El juego nos obliga a salir de nuestra zona de confort constantemente.
La relación entre las deidades y el estilo de juego es muy profunda. Jugar con Tiaman nos permite crear una fortaleza casi inexpugnable ante cualquier ataque. En cambio, con Carcadon, el juego se transforma en un contraataque constante y agresivo. Esta versatilidad asegura que el jugador pueda encontrar un estilo que le satisfaga. El sistema de esencias permite personalizar aún más nuestra forma de gestionar la base. Cada partida se siente como un rompecabezas táctico diferente que debemos resolver.
Sólo un rato más
La rejugabilidad es uno de los pilares más fuertes de esta obra. Gracias a la estructura de expediciones, ninguna partida es idéntica a la anterior. Los mapas generados proceduralmente y los eventos aleatorios mantienen la frescura del título. Siempre hay un nuevo talento que desbloquear o una deidad por probar. La duración de cada expedición es variable, pero permite sesiones de juego intensas. Es el típico juego que te invita a intentar «solo una ronda más».
Aunque actualmente se centra en el modo un jugador, el futuro parece prometedor. El equipo de desarrollo ha anunciado un modo infinito tras el lanzamiento oficial. También se planea la inclusión de más deidades, unidades y tipos de enemigos. Estas actualizaciones gratuitas prometen expandir la vida útil del juego de forma significativa. La comunidad está siendo escuchada activamente, lo que garantiza mejoras basadas en el feedback. El precio de acceso anticipado resulta muy competitivo para el contenido ofrecido.
Opinión
Here Comes the Swarm es una adición valiosa al catálogo de cualquier estratega. Si bien bebe directamente de las fuentes de They Are Billions, aporta frescura. La integración de elementos roguelike soluciona el estancamiento narrativo de otros juegos similares. Es cierto que no reinventa la rueda, pero refina mecánicas ya conocidas. El desafío es elevado, lo que satisfará a los jugadores más experimentados. A pesar de sus fallos técnicos menores, la experiencia global es notable.
Es un título que requiere paciencia y una mente analítica para triunfar. La satisfacción de ver cómo tu pequeña colonia resiste una invasión masiva es inigualable. Cable Hook Games ha demostrado que un equipo pequeño puede crear algo ambicioso. Es una opción muy recomendable para los amantes de la estrategia de supervivencia. Si buscas un juego con progresión significativa y jugabilidad adictiva, deberías darle una oportunidad. El Enjambre te espera, y la humanidad depende de tu capacidad de mando.
Puntos Fuertes:
🟢 El sistema de deidades ofrece una gran variedad estratégica real.
🟢 La progresión roguelike motiva al jugador a seguir intentándolo tras morir.
🟢 El modo expedición rompe la monotonía de las partidas de supervivencia clásicas.
🟢 Excelente equilibrio entre la gestión de base y el combate táctico.
Puntos Débiles:
🔴 Problemas de escalado de interfaz y fuentes de texto en 4K.
🔴 El tutorial es algo básico para los jugadores novatos en el género.
🔴 Algunos elementos de diseño se sienten demasiado similares a sus competidores.
Valoración:
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GRÁFICOS: 3,5
-
NIVELES/HISTORIA: 3
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SONIDO: 3,5
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JUGABILIDAD: 4,5
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ENTRETENIMIENTO: 4,5
VALORACIÓN Y RESEÑA: 7.8/10
Friki todoterreno: Juegos de mesa, Pokémon, estrategia y gestión, RPG y fantasía.
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