Reseña – Atom Assault

Reseña – Atom Assault

La guerra absoluta en un campo de batalla radiactivo

Introducción

El fragor de la batalla comienza con un estruendo que sacude los cimientos de la estrategia clásica. En el horizonte se vislumbra un conflicto eterno entre dos facciones cromáticas. El rojo y el azul se enfrentan en una lucha sin cuartel por la supremacía absoluta. Atom Assault surge como una propuesta que busca recuperar la esencia de los grandes títulos de antaño. Desarrollado por Game Era Studio y Nuke Them All, este videojuego se posiciona como un homenaje vibrante.

Estamos muy agradecidos a Keymailer por habernos cedido una clave para probar este juego.

El título se presenta en una fase de desarrollo temprano que promete emociones fuertes. Las expectativas generadas entre los entusiastas de la estrategia en tiempo real son notables. Muchos jugadores añoran la jugabilidad directa de clásicos como Command and Conquer o Age of Empires. Atom Assault intenta llenar ese vacío con un enfoque centrado en la destrucción total. El entorno es completamente destructible, lo cual añade una capa táctica muy interesante y dinámica.

La premisa es sencilla pero efectiva para mantener al jugador en constante tensión competitiva. El despliegue de infantería, tanques y armas nucleares define el ritmo de cada partida frenética. No se trata simplemente de construir una base y esperar al enemigo con calma. Aquí la agresión es constante y los recursos son el motor de la supervivencia. El juego evoca recuerdos de títulos como Z, donde la velocidad era un factor determinante.

Captura n.º 4

Pantalla de inicio

Al iniciar Atom Assault, el jugador se encuentra con una interfaz sobria y funcional. Las opciones de configuración permiten ajustar la experiencia a las capacidades de cada sistema técnico. La selección de dificultad ofrece tres niveles distintos para adaptarse a diferentes perfiles de usuario. Se recomienda comenzar en el nivel normal para comprender las dinámicas básicas del conflicto. La primera impresión visual es de un juego que prioriza la claridad sobre el realismo.

La estética apuesta por colores saturados que facilitan la identificación de las unidades en combate. El rojo y el azul no son solo colores, sino identidades en guerra perpetua. La música de los menús prepara al comandante para la acción que está por venir. Se percibe una atmósfera de urgencia que invita a lanzarse directamente al campo de batalla. El género de estrategia en tiempo real se siente puro y sin adornos innecesarios.

Las mecánicas iniciales se presentan de forma intuitiva a través de los menús de construcción. El sistema de control sigue los estándares del género para facilitar la adaptación del usuario. Es posible mover la cámara con total libertad para analizar cada rincón del escenario. Esta primera toma de contacto revela un diseño pensado para la acción constante y directa. La simplicidad del menú es una declaración de intenciones sobre la jugabilidad que encontraremos después.

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¡Comenzando a jugar!

Los primeros pasos en Atom Assault son cruciales para establecer una economía sólida y duradera. El jugador comienza con un centro de mando y algunas unidades de recolección básicas. Estos recolectores son los encargados de extraer el oro necesario para financiar toda la maquinaria bélica. Es vital desplegarlos rápidamente hacia las minas cercanas para asegurar un flujo constante de ingresos. La gestión del tiempo en estos minutos iniciales determinará el éxito o el fracaso.

El tutorial integrado guía al usuario de manera orgánica a través de las primeras edificaciones. La construcción de barracas permite el despliegue de infantería para defender los puntos clave iniciales. El control de los yacimientos petrolíferos es otro objetivo estratégico que no debe ser ignorado. Estas estructuras proporcionan recursos adicionales y puntos de control fundamentales para la expansión territorial necesaria. Un jeep suele ser la herramienta ideal para capturar estas posiciones con rapidez.

El juego recompensa la proactividad y el conocimiento del terreno desde el primer instante. No hay mucho margen para el error cuando la inteligencia artificial empieza a movilizarse agresivamente. El aprendizaje se basa en la observación constante de los movimientos del oponente azul cercano. La ayuda visual en pantalla facilita la identificación de objetivos y de nuevas opciones constructivas. Esta etapa inicial logra enganchar al jugador mediante una progresión de poder muy satisfactoria.

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Disfrutando de la partida

Una vez establecida la base, Atom Assault despliega todo su potencial táctico y destructivo. La construcción de una fábrica de tanques eleva el conflicto a una escala superior. Las unidades blindadas ofrecen una resistencia y potencia de fuego necesarias para romper las defensas. Sin embargo, el enemigo no se queda atrás y responderá con sus propias fuerzas pesadas. La relación entre las diferentes unidades crea un sistema de combate de piedra, papel o tijera.

La gestión de la población está ligada a la construcción de silos de almacenamiento estratégicos. Estos edificios aumentan el límite máximo de unidades que podemos mantener activas en el campo. Es común verse abrumado por la cantidad de frentes abiertos durante el transcurso del juego. La infantería puede guarecerse en torres defensivas para repeler ataques aéreos de globos de combate. Los globos representan una amenaza singular que requiere defensas específicas como ametralladoras Gatling o misiles.

El ciclo de día y noche introduce una variante inesperada en la jugabilidad tradicional. Al caer la oscuridad o comenzar la lluvia, aparecen hordas de zombies en el escenario. Estas criaturas no distinguen facciones y atacan tanto a rojos como a azules sin piedad. La aparición de un jefe zombie puede cambiar el rumbo de una batalla casi ganada. Esta mecánica obliga al jugador a mantener defensas perimetrales incluso cuando parece no haber enemigos.

El centro tecnológico es la cúspide del árbol de construcción en cada partida avanzada. Al alcanzar este nivel, se desbloquean los mechs y las temidas armas de destrucción masiva. Los mechs son unidades bípedas con una capacidad de destrucción devastadora y misiles de largo alcance. Pilotar un arma nuclear en primera persona es uno de los momentos más espectaculares. Esta característica añade un elemento de acción directa que rompe la monotonía de la cámara cenital.

Las relaciones entre las unidades y el entorno destructible son el corazón del entretenimiento propuesto. Los puentes pueden ser demolidos para frenar el avance de las columnas de tanques enemigos. El fuego de artillería puede incendiar zonas del bosque, creando obstáculos naturales temporales para la infantería. Cada decisión de posicionamiento tiene consecuencias directas en la supervivencia de nuestras tropas de asalto. La intensidad no decae en ningún momento, exigiendo una atención constante al mapa completo.

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Sólo un rato más

La rejugabilidad de Atom Assault se sustenta en su elevado nivel de desafío y aleatoriedad. Cada partida ofrece situaciones diferentes debido a la agresividad variable de la inteligencia artificial. El sistema de puntuación al finalizar el conflicto incentiva al jugador a mejorar sus tácticas. Obtener el rango de General es un reconocimiento que requiere maestría en todos los sistemas. Los puntos se otorgan por unidades eliminadas, recursos recolectados y objetivos secundarios cumplidos con éxito.

La duración de las sesiones de juego es ideal para partidas rápidas pero muy intensas. Aunque se echa en falta un modo multijugador robusto en esta fase de desarrollo, el potencial existe. La posibilidad de enfrentarse a otros jugadores humanos elevaría la competitividad a niveles estratosféricos. La variedad de mapas y escenarios asegura que el usuario siempre encuentre nuevos retos tácticos. Siempre queda la sensación de que una estrategia diferente podría haber evitado la derrota final.

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Opinión

Atom Assault es una experiencia que satisfará a los nostálgicos de la estrategia más clásica. El juego logra capturar la esencia de la guerra total con mecánicas modernas y divertidas. El desafío que presenta es considerable, incluso para aquellos familiarizados con el género en cuestión. La inclusión de elementos como los zombies y el control de armas nucleares es refrescante. Es una opción muy sólida para quienes buscan acción sin complicaciones narrativas excesivas.

El apartado técnico cumple con creces su función, aunque todavía requiere cierto pulido en colisiones. La inteligencia artificial puede resultar frustrante por su agresividad implacable en ciertos momentos del juego. No obstante, esa misma dificultad es lo que genera una satisfacción enorme al lograr vencerla. La gestión de recursos y la construcción de bases se sienten equilibradas y muy bien integradas. Consideramos que es una propuesta muy prometedora dentro del panorama actual de juegos independientes.

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Puntos fuertes:

  • Sistema de destrucción de escenarios muy dinámico y visualmente impactante.

  • Mecánica de día y noche con zombies que añade variedad táctica.

  • Control directo de armas especiales que aporta frescura a la jugabilidad.

  • Dificultad elevada que supone un reto real para los estrategas veteranos.

Puntos débiles:

  • Problemas ocasionales con las rutas de las unidades en terrenos complejos.

  • Falta de una narrativa profunda que dé contexto a la guerra cromática.

  • Curva de dificultad inicial que puede ser intimidante para jugadores novatos.

-GRÁFICOS: 3

-NIVELES/HISTORIA: 2

-SONIDO: 3

-JUGABILIDAD: 4

-ENTRETENIMIENTO: 4

VALORACIÓN Y RESEÑA: 7.2/10

Pablo
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